sábado, enero 22, 2011

Amphibia: Fábricas de noticias: Mutación y relevancia

La industria de los medios está cambiando mucho y muy rápidamente. Más de lo que cualquier pronóstico hubiese sido capaz de anunciar hace sólo unos años.

Las fábricas de noticias enfrentan múltiples desafíos en simultáneo. La relevancia de los medios de comunicación está siendo cuestionada por nuevos hábitos de la audiencia y prácticas publicitarias emergentes. La industria ya no es lo que era y mucho menos será lo que es.

Un rediseño gradual y generalizado de la vida cotidiana con conectividad intersticial en alza está desregulando la relación estandarizada durante las últimas décadas de la sociedad con las noticias.

Un escenario de mutación impredecible gobierna la coyuntura. Ni el romanticismo tecnológico que pondera el soporte por sobre cualquier otra dimensión del cambio puede surfear la ola. No todo cambia, pero muy poco, o nada, es inmune al cambio.

Los medios de noticias online –hasta hace poco entendidos como los motores de la crisis, y más recientemente como portadores del antídoto del cambio– ahora también luchan para intentar no perder relevancia. Una industria emergente e inmadura de contenidos e interacciones los ubicó, de repente, en una ecología de relevancia relativa.

La organización periodística está bajo el ojo del huracán. Los hábitos y contextos de consumo de medios, como la arquitectura de la inversión del tiempo de atención a las noticias y la percepción del valor de la información, están en pleno proceso de transformación.

El paréntesis de mutación profunda que atraviesan las fábricas de noticias no es una batalla entre lo viejo y lo nuevo. Es un tiempo en el que lo viejo y lo nuevo conviven y cambian. Es una cuenta regresiva por la búsqueda de la nueva fórmula de la relevancia.

Los medios están cambiando porque el contexto en el que operan está cambiando. Los productos informativos de los medios se invisibilizan en un flujo de producción paraprofesional que sobrepasa a la organización periodística. La relatividad de su relevancia fluctúa en función de las prácticas y organización de la audiencia. La relevancia de los productos editoriales depende permanentemente de las instancias de consumo y del contexto de circulación.

La propuesta es, entonces, arriesgar cuatro puntos de referencia posible para pensar la mutación de las fábricas de noticias: Una tétrada conformada por el tiempo, la audiencia, el valor y la organización.


La propuesta

La tétrada Tiempo / Audiencia / Valor / Organización no pretende ser una ley ni una teoría. Mucho menos un manual. Es una propuesta para reflexionar sobre cuatro aspectos clave de la mutación de las fábricas de noticias. Es un wireframe conceptual, o si se quiere un prisma. Una forma acotada de comprimir y ensayar ideas sobre los próximos años del periodismo y las organizaciones de medios.

Las cuatro variables de la tétrada están en simultánea transformación, fragmentación y expansión. La mutación de la industria fomenta su revisión en cada uno de los desafíos que enfrenta.

La aparición de las variables Tiempo / Audiencia / Valor / Organización es recurrente sin importar el tema que tomemos como ejemplo: estrategias de cobro por contenidos, integración de redacciones, modelos de negocio, narrativas multimedia, participación de la audiencia y diseño de interacciones, soportes y nuevas plataformas, distribución de contenidos, etc.

La apuesta está en la elección de las cuatro variables de la tétrada Tiempo / Audiencia / Valor / Organización. Cada una de ellas es crucial para el trabajo periodístico del día a día, como asimismo para la planificación estratégica corporativa en las empresas de medios.

Tiempo / Audiencia / Valor / Organización tienen la virtud de ser conceptos lo suficientemente anfibios. Se despegan de los debates coyunturales y los subyacen. No son del dominio exclusivo de los periodistas, los ejecutivos de las compañías ni de la academia. Tampoco de los tecnólogos ni de los perfiles más especializados.

El tiempo es clave. El divorcio entre la forma del contenido y la nueva temporalidad de la vida cotidiana retiene a los medios en un tiempo de consumo perecedero. El desafío ahora –no es demandar atención de la audiencia- es infiltrarse en rutinas de hiperconectividad y distracción continua, donde los medios no solían operar: in-between time. El tiempo de atención exclusiva –golden time– primero fue saturado y ahora está en decadencia.

El nuevo rol de la audiencia es un cisne negro para los publishers. Algo inesperado, altamente improbable y de consecuencias imprevisibles. La amateurización masiva de la producción de contenidos y el control del la circulación en manos de la audiencia y los algoritmos cambia radicalmente el negocio de los medios. Nadie sabe ni tiene experiencia en cómo abordar esa emergencia, que irrumpe cada vez con más fuerza expansiva. La horda de interacciones que desataron los medios sociales no deja indiferente a ninguna organización periodística.

La cadena de creación de valor se desplaza hacia fuera de las redacciones y se atomiza. La manipulación postpublicación y la propagación de los contenidos son constitutivos del valor de la información online. Remixado y disponibilidad parainstitucional de los contenidos dinamitan la centralidad de los periodistas en la configuración del valor y vuelven programables a los medios. El valor del contenido también procede de una postproducción distribuida que los publishers no controlan. Un desafío inevitable es producir medios programables e inventar una gestión eficiente de contenidos y conversaciones generados en otra parte.

La organización periodística está reescribiendo su código fuente y está empujada a repensar su escala. La crisis de producto y el incendio que avanza sobre las formas tradicionales de circulación la vuelven ineficiente, anacrónica. La industria discográfica, una de las primeras víctimas de la nueva ecología, es una referencia comparativa que acecha con la suerte negra que ha corrido durante la primera década del siglo XXI. Los indicadores corporativos tradicionales advienen incompletos para medir resultados donde todos los caminos conducen a la experimentación organizacional.

La relevancia de lo que producimos en las fábricas de noticias no está intacta. La mutación del contexto en el que se inscribe la industria afecta directamente a la profesión como a la rentabilidad de las compañías de medios. Según el momento que atraviesa cada periodista y cada empresa se multiplican las diferencias de la resonancia de la mutación.

Es improbable la apertura de un renacimiento financiero producto de la aparición de un nuevo soporte. Como es improbable también un rediseño profesional inmediato.

Nadie sabe exactamente qué está pasando ni quiénes están a cargo de la dirección que tomará la industria de las noticias. Todo indica que negociar ese futuro con la audiencia será inevitable.

El sentido de la mutación y la relevancia de las fábricas de noticias se juega, al menos en buena parte, en la transformación del tiempo de consumo de medios, las nuevas prácticas de la audiencia, la agregación de valor desde afuera de las redacciones y la reformulación de los flujos corporativos.

En esa dirección estamos pensando.

Otra excelente entrega de Amphibia.

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